Sección FSE

El hombre Deshonestoso

Como muchos sabéis, la semana pasada se estropeó nuestra magnífica máquina de soldar. Removimos cielo y tierra en busca de alguien que nos prestara una para poder avanzar en la fabricación del chasis este puente y, al final, se consiguió.

A continuación, os vamos a detallar esa bonita historia de cómo lo conseguimos:

 

 

 

Era una soleada tarde de diciembre. Tras muchas llamadas telefónicas, habíamos llegado a un acuerdo con la empresa que nos iba a reparar nuestra soldadora. Se comprometieron a  prestarnos otra máquina similar a la nuestra, con el único requisito de que debíamos ir a buscarla a su taller. Para esa misión, reclutamos a 4 de los mejores hombres del UPM Racing que habían sido condenados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de las instalaciones del INSIA, y, buscados todavía por sus jefes, sobreviven como soldados de fortuna a base de cumplir con las misiones más arriesgadas del equipo. Si alguna vez tenéis algún problema con cualquier tipo de maquinaria, quizás podáis contratarlos. Ellos son: El equipo TIG.

Tras haber aceptado esta misión, el equipo TIG salió en la busca de la máquina de soldar a lomos de su furgoneta verde hacia el polígono de Vallecas. Una vez alcanzado el edificio objetivo (que antiguamente era usado como cárcel) y comprobado el perímetro, se adentraron en las instalaciones. Debían encontrar el taller en el que se encontraba la máquina de soldar, pero no sabían lo que se ocultaba tras aquella puerta de la nave 6…

Cruzaron la puerta y se encontraron con una dura resistencia, un ser de nariz aguileña rodeado de calendarios porno del año 1998 y con pinta de llevar recluido allí muuuuuucho tiempo. La misión parecía sencilla pero no sabían lo que aquel hombre ocultaba en su mente. El coronel Hanibal Carrasco, líder del equipo, inició las conversaciones y, tras llegar a un principio de acuerdo, las cosas empezaron a torcerse. El hombre no estaba dispuesto a que el equipo se llevara la soldadora así como así: quería que antes la probara una cobaya. El Coronel accedió a sacrificarse por el equipo, momento que el Ser le enseñó las soldaduras en vacío que esa máquina era capaz de hacer, al mismo tiempo que Haníbal adivinó cierto aroma a Pacharán…

Las cosas se ponían complicadas, pues tratar con sujetos en esas condiciones es aún más complicado. Tras unos minutos en los que lo único que se escuchaba en aquella lúgubre nave era “mentiendes no?”, “sabesloquetequierodecí?” y “la energía va en espiral”, nuestro aclamado héroe se dispuso a probar aquella máquina y, para sorpresa de los allí presentes, el hombre de la nave no pensaba conectar el argón… Anonadados ante tal hecho, otro miembro del equipo, Murdoc Camuñas, amplio conocedor del mundo de las soldaduras, miró a los otros dos miembros y les propuso huir abandonando al líder, pues nunca había visto algo similar.

Finalmente no lo hicieron, pues el hombre accedió a conectar la bombona de argón, por lo que Hanibal pudo realizar la prueba y así el equipo se marchó de aquel lugar con la misión cumplida, no sin antes recibir una memorable lección de ética por parte de aquel tipo:


“Yo no soy un hombre DESHONESTOSO”

Publicado por el Lunes 7 de Diciembre de 2009